DE CÓMO BRUCE DICKINSON ENTRÓ EN IRON MAIDEN… Y ABANDONÓ SAMSON
26 diciembre, 2010 Deja un comentario
Comienzos de la década de los ’80. Antes de que Bruce Dickinson fuera cantante de Iron Maiden, era conocido por serlo en Samson bajo el seudónimo de Bruce Bruce. En esta entrega de Capítulos Del Rock, os contamos los días en los que se convirtió en el Dickinson que todos conocemos, cómo pidió consejo en Londres a todos sus contactos y de qué manera Rod Smallwood, el mánager de Maiden, le abordó para proponérselo.
Samson siempre fue una banda respetada en el rock de culto, pero nunca llegó a penetrar en la New Wave Of British Heavy Metal. Liderados por Paul Samson, un guitarrista de difícil carácter, en su segunda formación tenían como frontman a Bruce Bruce. El productor Tony Platt recuerda así la personalidad de Paul: “Las circunstancias prevalecieron contra Samson. Algunas estaban bajo su control y otras fuera de él. Paul Samson era un tío muy difícil en muchos aspectos. Una vez le dije que tenía una visión muy negativa de las cosas…”.
Sin embargo, su manera fina de tocar la guitarra, asociada a ídolos como Hendrix, lograron posicionar a Samson entre 1978 y 1981 como una potencia del hard rock, con actuaciones memorables como la de Reading del ’81. Precisamente, según recuerdan los críticos de la época, pudo ser ese toque de rock clásico lo que dejó de interesarle a los fans más jóvenes, que veían algo más actual la música de bandas como Saxon, Def Leppard o los propios Maiden con Dianno al frente. Aun con discos como ‘Shock Tactics’ o ‘Head On’, el público empezaba a perder interés en su música.
La cosa explotó cuando Samson tocaron en Londres con… Iron Maiden como teloneros!!. Estas son las palabras del DJ Neal , una parte muy importante en la formación del heavy metal británico, recordando aquel concierto: “Samson estaban por encima en el cartel. Cuando los Maiden salieron, arrasaron con su entrega, su música y su honestidad. Paul Samson salió al escenario y la gente tuvo la educación de quedarse, pero ya no entendían su estilo pasado de moda (…) al terminar, nadie aplaudió”.
Paul criticó a Neal de manipular la audiencia en su contra: “Es tu música lo que no les gusta”, le respondió Neal: “Te admiran como guitarrista, pero tu música no va donde ellos quieren que vaya, y la de Maiden sí”. Precisamente Steve Harris ya había tomado nota de la capacidad de Bruce sobre un escenario: “Poco después Steve me pidió mi opinión sobre Bruce”, recuerda el DJ, que respondió que: “está en la banda equivocada. Recuerdo que Steve me respondió: “Yo creo que es una animal”. El propio Tony Platt incide en el problema de Samson: “Deberían haber dejado que Bruce fuera el showman, pero era la banda de Paul”.
Por si fuera poco, en esta época Iron Maiden ya estaba con Emi, mientras que Samson estaba con un pequeño sello llamado Gem Records. Aparte de eso, tenía al mánager Rod Smallwood, un tipo con talento que treinta años después sigue al frente de la maquinaria Maiden. Fue después de la actuación de Samson en Reading cuando en el backstage el propio Rod se acercó a Bruce para ofrecerle una audición con Iron Maiden. Obviamente, aceptó y al día siguiente en el barrio de Hackney la banda cerraba el acuerdo. Bruce Bruce pasaba a ser Bruce Dickinson. Sin embargo, la decisión para el cantante no era fácil, ya que por aquél entonces Samson estaba a punto de firmar con una multinacional, estaban a un single de meterse en primera división, y la salida de su cantante justo antes de que le ofrecieran ese contrato no ayudaría.
Kay
El tiempo después de Reading se le hizo eterno a Bruce, que empezó a consultar a su círculo de contactos para saber si había hecho bien. Incluso se le relacionó con una posible entrada en la banda de Ritchie Blackmore, Rainbow.
El publicista Jennie Hassal lo recuerda así: “Estábamos en Henrietta Street un día del mes en el que se había unido a Maiden. A Samson le habían ofrecido un contrato de A&M y Bruce me llamó en estado de pánico: ¿Puedo acercarme para hablar contigo”. Fuimos a la cafetería y con una taza de té me dijo, “tengo este problema. Nos acaban de ofrecer el contrato con A&M, que nos ha llevado muchísimo tiempo, pero también me han ofrecido ser el cantante de Iron Maiden…”. Por supuesto, su respuesta fue clara: “Estos trenes sólo pasan una vez en la vida”, le dijo.
Otro que recuerda aquellos días con claridad es Dennis Stratton, conocido seguramente por muchos y muchas ya que fue uno de los primeros guitarristas de Iron Maiden. Dennis ya había salido del grupo cuando un día se cruzó con Bruce en el garito The Ship, un lugar de leyenda en la calle Wardour Street que todavía en estos días siguie abierto: “Le dije a Rod que Maiden jamás rompería en América con un cantante como Paul Dianno (…) Estábamos en el The Ship y Bruce me dijo que le habían ofrecido un concierto. Le dije que lo cogiera, y que si lo hacía Maiden serían grandes en América, porque tenía lo que tenían otros como Robert Plant y Sammy Hagar”.
Claro que tras aceptar se culpó a Bruce de que la carrera de Samson nunca saliera adelante. Sin embargo, Bernie Tormé, guitarrista en la época de Gillan, recordaba: “Había cierto resentimiento por parte de Samson en relación a que nunca consiguieron salir por la marcha de Bruce, pero lo cierto es que cualquiera se hubiera marchado. Maiden tenía la mejor management del país y estaban con Emi. ¿Quién se hubiera negado a eso?”
Y claro, Bruce Dickinson comenzó a ensayar con su nueva banda y todó encajó a la perfección: “Bruce se dio cuenta a qué lado pertenecía, y pertenecía al lado de Iron Maiden, no hay duda de ello”, reclama Neal Kay. Bruce cuajó con su capacidad dramática en la voz para darle fuerza a las canciones de ‘The Number Of The Beast’, así como además sus letras. Culto e inteligente, supo darle el color a las composiciones de la banda, marcándolas de carácter.
Ahora quedaba lo más complicado. Decirle a sus compañeros en Samson que se marchaba. Rob Grain, muy cercano a la banda, lo rememora de esta manera: “Quedaron para una reunión de grupo después de dos semanas de vacaciones. Sobre la mesa había dos ofertas de discográficas con bastante dinero de por medio. Bruce llegó con su cazadora de cuero y dijo: “tengo noticias para vosotros. Me marcho, me voy a Iron Maiden”. Aún así, Rob recuerda que: “no se le podía culpar por querer éxito. Iron Maiden ya habían estado girando con Kiss y Judas Priest y daban conciertos en el Hammersmith Odeon. Además, tenían ya todo planificado para los dos siguientes años, mientras que en Samson no sabías lo que podía pasar en las dos próximas horas”.
Tal vez demasiados caracteres convivieron en Samson, demasiado talento que en lo colectivo no funcionó, pero lo que a Bruce le llevó a Iron Maiden fue la música, como él mismo recuerda: “La primera vez que escuché a Iron Maiden tuve el mismo subidón que cuando escuché por primera vez el ‘In Rock’ de Deep Purple (el primer disco de Rock que Bruce escuchó siendo adolescente). “Eran”, continúa Bruce: “como un tren viniendo hacia a ti, no había nadie como ellos, y yo quería ser su cantante. Paul no tuvo ningún problema y fue un alivio para él porque quería tener más y más control del grupo”.
Los Maiden triunfaron con uno de los mejores discos de la historia del Rock duro, ‘The Number Of The Beast’, mientras que Samson firmaron por Polydor y reclutaron al cantante Nicky Moore.
No te pierdas esta genial grabación de SAMSON con BRUCE en READING ’81
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Traducción y adaptación: Ñako Martínez
Flashing Metal With Iron Maiden And Flying Solo/Independent Music Press

