ROCK & MOTO

Javier Pérez, un gran seguidor de nuestro rollo, motero y”stonemaníaco” a tope, junto con su mujer Mari, los dos en tierras toledanas, concretamente en Sonseca, se marcó un viaje tan envidiable como alucinante emulando la vieja aventura de Ernesto Che Guevara en el mítico viaje en moto por tierras sudamericanas. Esta es la crónica de su viaje. Los que queráis más información o datos para emular la aventura podéis escribir a nuestra web, radio@mariskalrock.com.

 

CRONICA DE UN VIAJE SOÑADO

De Sonseca (Toledo), España, a Argentina…en moto y en solitario

Pulsa en las fotos para verlas a mayor tamaño

La pasión que siempre he sentido por viajar en moto me ha llevado a realizar recorridos verdaderamente fascinantes, aunque en mi mente tenía un proyecto que suponía un reto muy superior a cualquier otro: recorrer a fondo Argentina en moto.

Al decidir llevar a cabo este sueño, empiezo a recabar datos y mirar mapas de ese país que tanto me atraía; al final, después de meses de estudiar minuciosamente muchos detalles, trazo un recorrido acorde con el tiempo que fijé para realizar el viaje (35 días).

Para evitar problemas, decido, en vez de llevar mi propia moto de trail, alquilar una en Buenos Aires, donde contacto con una persona maravillosa que me prepara la moto que le pido con todos los accesorios y utillajes que considero necesarios para un viaje de tal envergadura.

Por fin llega la fecha de salida: 26 de octubre de 2005, y desde Sonseca, tras un largo vuelo, llego a la capital, Buenos Aires… mi sueño empieza a ser realidad… me entregan la moto… ¡perfecta!; mi viaje tiene un buen comienzo… me indican la salida de la capital: Ruta 7 oeste… y deseoso de aventura dejo atrás la ciudad.

Primera parada: Junín, me propongo llegar a Mendoza y una vez allí, ir bajando, bordeando los Andes, hasta Ushuaia, para después ir subiendo por la costa atlántica y regresar al punto de partida…¡¡nada, un paseo cortito!!

De Mendoza a San Rafael, Malargüe, Chos Malal, Neuquén, Zapata y el primer paso a Chile, que volveré a cruzar en otras 11 ocasiones. Mi primer descanso lo hago en un precioso pueblecito, San Martín de los Andes, allí repaso la ruta, hago una pequeña revisión a la moto y recupero fuerzas. Continúo a San Carlos de Bariloche, Esquel, José de San Martín, Alto Río Senguer, Puerto Aissen (Chile) y Río Mayo, donde vuelvo a tomar un descanso, porque según parece, a partir de ahora viene el peor tramo de mi ruta: zonas casi despobladas, enormes distancias entre pequeñas aldeas, pocas gasolineras, bajas temperaturas, viento lateral, mucha lluvia y carreteras de ripio, mucho ripio (piedra molida). Pongo rumbo a Sarmiento, para volver a la Ruta 40, en dirección al pueblo de Perito Moreno, y continúo hacia Tucu Tucu, Tres Lagos, el imponente Fitz Roy y, por fin, El Calafate, al que llego el 10 de noviembre (voy bien de tiempo). Efectivamente, estas jornadas resultaron ser las más duras: no llovía, ¡diluviaba!, ¿viento lateral? sí, de 80 km/h, aderezado con temperaturas de hasta 15ºC bajo cero, y el ripio siempre presente. ¿Gasolina? los tanques adicionales que llevaba me salvaron en más de una ocasión. En suma, una dura prueba física y psíquica, pero que logro superar porque el espíritu aventurero siempre es más fuerte.

Me tomo un merecido descanso en El Calafate, antes de encaminarme en dirección a Río Grande y Ushuaia; allí, en el fin del mundo, paso unos días porque tengo que cambiar toda la transmisión de la moto; lo arreglo a medias, ya que para ahorrar tiempo me preparan todo lo necesario para cambiarlo cuando llegue a
Trelew.

Empieza la subida. Bordeando la costa atravieso zonas de mucho viento, donde mantener la moto derecha a veces es difícil, pero al menos ya “piso” asfalto. El 27 de noviembre llego a Buenos Aires, cumpliendo felizmente las previsiones. Es hora de dejar la moto. Los 15.000 Km. con ella son difíciles de olvidar. Atrás dejo muchas vivencias y sensaciones que no olvidaré jamás; he conocido a gente maravillosa; he vivido momentos duros, de mucha soledad; he podido disfrutar de paisajes alucinantes…

En realidad, lo que he sentido y vivido en este viaje no puede ser descrito con palabras. La gente me pregunta ¿qué es lo mas fascinante del viaje?, todos piensan en el glaciar Perito Moreno. Tal vez, pero os aseguro que no es más fascinante que palpar la soledad absoluta en mitad de la nada: parar la moto en los Andes, con tres metros de nieve, a 3.700 metros de altitud, y contemplar los parajes que me rodean sin más sonido que el crujir del hielo… o las enriquecedoras conversaciones mantenidas con algún ermitaño que encontré en lugares inhóspitos…Os aseguro que esto no es menos fascinante.

Ya en el avión, de regreso a casa, repaso las experiencias vividas, todas positivas y enriquecedoras. Repaso, en definitiva, los capítulos de mi sueño hecho realidad.

Nota: si estás pensando hacer un viaje así, te aconsejo que lo prepares con tiempo, lleves un buen equipo, una buena preparación física y, por supuesto, no olvides llevar la música de los Rolling Stones, ¡te darán marcha cuando lo necesites!. Eso sí, nunca olvides que…”¡la aventura es la aventura!”. Saludos.

Javier Pérez

EPILOGO A UN VIAJE ALUCINANTE.

Amigos,una vez finalizada mi aventura, quiero deciros que estoy sorprendido por el interés que ha despertado mi viaje. Al llegar a casa, he encontrado un montón de mensajes y correos de amigos, que me han emocionado, pero, más emoción si cabe, ha sido comprobar que muchos de estos correos, son de personas que no conozco, tanto de España como de Chile y Argentina que han ido siguiendo mi viaje a través de las crónicas que, cariñosamente, ha publicado y emitido mi amigo Mariscal en su web, muy seguida también en los países que he visitado. Gracias a todos por vuestro afecto hacia mi persona.

Ha sido un viaje fantástico, cargado de mucha tensión, mucha emoción y sobretodo mucha, mucha aventura pura y dura…que en definitiva es lo que hace atractivo un recorrido de estas características.

Cómo podéis imaginar, tengo mil anécdotas para contar, y aunque me resulta difícil explicar las sensaciones vividas, os cuento de manera muy resumida, alguna de ellas, como por ejemplo la travesía por el desierto de Atacama, dónde apenas encontré nada ni nadie en los casi tres días ( y sus noches), que empleé en recorrer 2500 Km., con un viento lateral de 70-90 Km., recordad que viajo en moto y hay que mantenerla derecha!! ABSOLUTAMENTE RECOMENDABLE. Aunque no lo es menos, la experiencia de “perderse” durante tres días por la selva del Brasil, por un embarrizado camino de tierra roja, de apenas un metro de ancho, dónde te sientes rodeado de todo tipo de animales y reptiles que a veces tienes ocasión de ver… muy de cerca por cierto…sin ser capaz de identificar que especie acabas de ver. En esos momentos, ves la grandeza de la Naturaleza…y lo pequeño que eres ante ella.

No me olvido de otros momentos también muy especiales, como una gran tormenta que “disfruté” de noche cruzando los Andes, cuyos rayos iluminaban esos valles tan inmensos…o la visita a un poblado indígena, dónde provoqué un auténtico revuelo cuándo llegué con mi moto…o el placer de conversar con un tipo entrañable, que encontré al anochecer, en medio de la nada,al que le cuesta muy poco explicar que para ser feliz, no hace falta mucho. ADMIRABLE.

Por supuesto, también he tenido momentos malos, situaciones extremas que en definitiva son las que te van curtiendo como motero y como persona, y quizás esos malos momentos son los que más se recuerdan, sobretodo cuándo aterriza el avión en Madrid, y en los tan solo 90 Km. que me separan de casa, veo concentradas multitud de gasolineras…multitud de talleres mecánicos…multitud de centros comerciales… multitud de …multitudes…que supuestamente nos hacen llevar una vida más ¿fácil y feliz?.

Sólo vivimos una vez, y a veces. nos olvidamos de ello.

 

Un abrazo para todos.

Javier Pérez. Sonseca 13-11-2006.

 


NUEVAS FOTOS

Sigue la apasionante aventura solitaria del toledano (Sonseca) Javier Pérez por tierras americanas del Cono Sur en su “margarita” como él llama a la moto que le transporta desde hace un mes por lugares increibles en una excursión épica.Aquí está el testimonio desde las cataratas de Iguazu en la frontera de Paraguay,Brasil y Árgentina. Desde aquí enfilará para Buenos Aires como última etapa antes de su regreso a España.El reto continúa…

 


Nuestro querido amigo y colaborador Javi Pérez sigue su periplo impresionante por tierras de América en moto. Aquí os ofercemos una crónica en ruta:

Amigo Vicente, difícil es describir las experiencias que estoy viviendo en este peculiar viaje. Como sabes, mi largo historial como motero, me ha permitido descubrir mil rincones por Europa y África muy interesantes, pero nada que ver con esta fantástica aventura. Realizar un viaje de esta envergadura, aparte de ser un reto personal, supone acumular kilómetro tras kilómetro MUCHAS EMOCIONES y MUCHÍSIMAS EXPERIENCIAS, (a veces muy, pero que muy heavys!) Un año más, me siento privilegiado al poder recorrer y RESPIRAR, con mi moto, estos países tan grandiosos en muchos aspectos.

En el camino recorrido hasta ahora, he disfrutado de cosas tan dispares como: altísimas temperaturas (45º); muchísimo frio (bajo cero); he pasado por sitios donde la nieve alcanzaba los 2 m. de altura; he cruzado el desierto; me he introducido en la selva; he subido cimas de 4.500m.; he “disfrutado” de los vientos del Pacífico; sobre mí, ha caído más de un diluvio… en fin, todo un cúmulo de “pequeñas” cosas y situaciones que hacen que esto sea un gran viaje para un motero solitario.

Definitivamente, estas gentes y estos paisajes me han “atrapado” de tal forma, que si todo va bien, seguro que volveré… De momento, tengo en mi mente otra aventura no menos sorprendente, RECORRER EN MOTO LOS MONTES DE TOLEDO, con un amigo que espero no se “raje” a última hora… ¿lo has pillado?

Saludos a tus muchos oyentes y lectores que, con gran alegría para mí, he ido encontrando en mi camino, al amigo chileno Mikel Ohiarzabal por su información, a todo el equipo de Heavy y Kerrang… y para ti, un especial abrazo desde estos lugares que, también tanto quieres.

Javier, San Miguel de Tucumán, 29-10-2006

Nuestro amigo y colaborador Javier Pérez sigue su periplo por América en otro viaje alucinante con su moto y mucho rock, en esta ocasión a través de Bolivia. Esta es la tercera y última de las crónicas que recibimos de su nueva aventura.

VIAJE A BOLIVIA

Parte 3

Antes de contaros la parte final de este fascinante viaje, quiero agradecer a todos los amigos de www.mariskalrock.com los muchos mensajes de ánimo recibidos. Saber que gente que no me conoce está pendiente de esta historia, es sumamente gratificante para mí.

La última crónica, la terminé nada más llegar al lago Titikaka.

Junto al Salar de Uyuni, esta zona es la más turística de Bolivia. Pero para mi sorpresa, sólo encuentro un grupo de alemanes con los cuales coincido en todas partes. “Españolo loco”, es la frase que dicen y repiten al verme en la moto . Las impresionantes vistas del lago, con una altitud de 3810 m., las totoras navegando, las pequeñas islas, los numerosos poblados indígenas…, y la inolvidable puesta de sol el día que partí hacia Oruro, hacen que me lleve un buen recuerdo de la zona.

Rumbo Sur, cruzo Oruro y de nuevo Potosí, para visitar detenidamente la mina de Cerro Rico. Las largas e interesantes charlas con personas en varios puntos del país, dónde, entre otras cosas, me hablaban de la dureza y precariedad del trabajo minero, hacen obligada esta parada. No puedo marcharme de Bolivia sin conocer más minuciosamente el mundo de la mina. Encuentro un chaval que me sirve de guía, y juntos pasamos casi tres horas dentro, llegando a una profundidad de 1800 m.

La pequeña linterna nos alumbra en la más absoluta oscuridad por unos pasillos y huecos dónde apenas caben nuestros cuerpos, con mucha dificultad para respirar y caminar, el chaval me va explicando la forma de trabajo y rituales que se viven allí dentro. SIN PALABRAS. Sin duda, lo más impresionante y sobrecogedor de todo mi viaje.

Sin quitarme de la cabeza esta última experiencia, salgo rumbo a Tarija, ciudad dónde literalmente desmonto a “Margarita”, haciendo una necesaria revisión a fondo. También me desplazo al pueblo cercano de San Lorenzo, para visitar la casa del famoso guerrillero “Moto” Méndez Arenas, dónde para mi sorpresa, descubro que era hijo de españoles y que su madre María Arenas, tenía el mismo nombre y apellido que mi mujer (¡ahora comprendo le vena guerrillera y luchadora de mi esposa!) .

Ya, en la misma frontera con Argentina, algo interior me hace detener la moto y mirar para atrás…ahí, en ese país que ahora abandono, dejo 35 días de mi vida. Un sentimiento de culpabilidad me invade por dejar a estas gentes que tanta ayuda necesitan. Pero la vida sigue y tengo que continuar mi camino.

Llego a Corrientes con la idea de entrar a Uruguay por el Norte, para cruzarlo y ya en el Sur, en barco, a Buenos Aires. Pero me informan que por un problema político, las fronteras están cerradas. Por lo cual me voy a Laguna Chiquita, cerca de Córdoba, allí paso dos días en un ambiente turístico. Continúo a Buenos Aires, pero una vez dentro de la ciudad, me doy cuenta de que llego dos días antes de lo previsto, y sin parar digo a “Margarita”, nos vamos a Mar del Plata…., así que cruzamos todo Buenos Aires y bordeando el Atlántico, llegamos a esa hermosa ciudad, pasando por unos encantadores pueblos como Punta Indio, visitando la preciosa ciudad de La Plata…, y regresando a la capital Argentina, dónde con cierta tristeza entrego a mi fiel compañera “Margarita”. Una vez instalado en el magnífico Hotel Castelar, dónde una enorme placa indica que nuestro Federico García Lorca, vivió aquí, lo primero que hago es escribir y confieso que con satisfacción, la última crónica de mi viaje.

Todo ha salido bien en esta ya terminada AVENTURA PURA Y DURA.

Ah!!, se me olvidaba contaros que compré mapas de Perú….¿adivináis para qué?

Un fuerte abrazo.

Javier Pérez.

Buenos Aires, Diciembre 2007.

 


SONSECA-MADRID- BUENOS AIRES- BOLIVIA EN MOTO

Parte 2

Amigos de Rock & Moto, si alguno de vosotros está buscando un lugar para vivir una auténtica aventura sobre dos ruedas, que no lo dude, aquí en Bolivia encontrará lugares dónde vivirá experiencias únicas. Eso garantizado.

Creo recordar que la anterior crónica la envié desde Santa Cruz de la Sierra. Bien, desde entonces, son muchas las experiencias acumuladas, unas más positivas que otras….

A la salida de la mencionada ciudad, comprobé los numerosos daños que el fuerte viento estaba causando, dudando si continuar el viaje, pues aquello tenía aspecto de ser un huracán. Más tarde leí en la prensa, que la fuerza del viento casi arrastra un avión en el aeropuerto de Viru Viru.

Cuento esta anécdota, no vayáis a pensar que exagero al decir que me costaba mucho trabajo mantener la moto en pié. Decidí continuar, pero no tardaría mucho en tener un pequeño accidente, provocado por un camión en un estrecho puente de unos dos kilómetros de largo, que cruza el río Grande, con unos maderos sobre la vía del tren para que los autos puedan circular…

Pasado el altercado, continúo hacia las Misiones Jesuíticas, al Oeste del país, frontera con Brasil. Zona declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. El recorrido consiste en visitar San José de Chiquitos, Santa Ana, San Rafael, San Miguel, San Ignacio de Velasco, Concepción y San Javier, entre otras aldeas, visitando las iglesias construidas y talladas en madera por los jesuitas entre los siglos XVI y XVII. Verdaderas joyas arquitectónicas, mejor conservadas que los caminos que unen las mencionadas ciudades.

Completado este tramo, sigo con la ruta marcada, siendo el siguiente punto la ciudad de Trinidad, al Norte del país. El mal tiempo que durante los últimos días me ha acompañado, empeora según voy subiendo. El estado de los “caminos” –auténticos barrizales- es tan malo que a la llegada a Trinidad, un puesto policial me informa que las carreteras están cortadas por las lluvias y al menos en tres o cuatro días no puedo continuar. Decido instalarme en un hotel dónde aparco la moto, y continuar el viaje en un barco de película. Durante más de dos días, navego porel río Mamoré, dirección norte. Momentos emocionantes e inolvidables.

La pequeña barca adicional, sirve para hacer excursiones terrestres también nocturnas y adentrarnos en zonas dónde el barco grande no puede acceder. Que os puedo decir, SELVA con mayúsculas. Vegetación espesa, cocodrilos, serpientes…etc. etc. INOLVIDABLE.

De nuevo en Trinidad, decido continuar el viaje, a pesar de los consejos policiales advirtiéndome del estado del camino. Salgo de la ciudad a las seis de la mañana. Mi objetivo es llegar a San Borja, creo que unos 350 km.

Efectivamente, el “caminito” es para no olvidar. Vagonetas atascadas, coches en los precipicios, accidentes varios durante el trayecto hacen que extreme aún más la precaución que llevo. Por fin, llego San Borja a las siete de la tarde. ¡ Lo conseguí!!!

Rurrenabaque es mi próximo destino. Pequeña ciudad con cierto aire turístico situada a las puertas del Parque Nacional Madidi.

Un día visitando la zona y de nuevo regreso a San Borja, para ya llegar a La Paz por la famosa “ carretera de la muerte”. Antes paso por Yucumo, para ya a partir de Caranavi , en los Andes bolivianos, a 4700 m. de altitud, e iniciar la espectacular y vertiginosa bajada hasta Coroico, zona de Las Yungas.

En 64 Km., un desnivel de 3.600 m. ¡!!!!, pero no sabéis el estado del camino…. Bueno, me alargaría mucho contando el aspecto de la bien llamada “ carretera de la muerte “, pero no hay que pensar mucho para adivinar el motivo de su nombre…

Ya de noche, entro en La Paz, dónde paso dos días, descubriendo una ciudad dónde reina el caos. Visito lo más significativo y marcho para el lago Titicaca. Por cierto, olvidé contaros que por esta zona, hace días, hubo un importante terremoto que también sentí, aunque levemente. Me he instalado en Copacabana y quiero visitar detenidamente la zona. La Isla del Sol, de la Luna, ver las famosas totoras…..Todo eso si encuentro combustible, ya que el país sigue con el problema de abastecimiento.

De momento, aprovecho para mandar unas fotos y contaros mis aventuras moteras en este país, cuyo slogan turístico es: BOLIVIA, LO AUTÉNTICO, AÚN EXISTE. Más acertado, imposible.

Gracias a todos por vuestro ánimo.

Saludos.

Javier Pérez

Copacabana, Lago Titicaca. Bolivia.

Noviembre 2007.

(PINCHA SOBRE LAS IMAGENES PARA AMPLIAR)

AVENTURA EN MOTO POR BOLIVIA

Parte 1

Amigos de Rock & Moto

Después de contaros en años anteriores mis aventuras moteras por Argentina y Chile, esta vez toca Bolivia.

Prácticamente una hora después de aterrizar en Buenos Aires, “Margarita” (mi moto) y yo ya estábamos en la ruta.

El largo tramo que separa la capital argentinacon el paso fronterizo de Aguas Blancas- Bermejo, me lleva a utilizar tres días de los 40 que tengo para llevar a buen fin mi periplo por tierras bolivianas.

 

Y mal comienzo, porque por problemas “burocráticos “, largos de explicar, me niegan el paso al país. La solución es intentarlo desde Chile. Para ello, retroceder a Salta, cruzar a Chile y desde allí intentar por el primer paso a Bolivia….Mi aventura ha empezado antes de lo que yo pensaba.

Así que, sin pérdida de tiempo, me voy para Chile, que por cierto, no tengo ni mapa, sí, sé que estáis pensando ¡ pués compra uno!!!…no, no amigos, el ir hasta Chile desde dónde me encuentro, significa que lo más grande que cruzaré serán aldeas. Aquí no hay áreas de servicio.

 

Una vez superada la primera y dura prueba, el 31 de Octubre, ya anocheciendo, llego ala fronteriza Ollague,ypor fin piso tierras Bolivianas. Todo este periplo trastoca mucho la ruta que durante casi un año y muy minuciosamente había trazado. Además el tiempo perdido ha sido considerable….pero la AVENTURA es la AVENTURA…..

 

Mi primer e inesperado destino es Uyuni, ya que me lo encuentro en el camino sin buscarlo.Este salar tiene una superficie de 250 Km. de Este a Oeste y de 150 Km. de Norte a Sur…. o sea, cómo un enorme océano blanco, por supuesto dentro no hay caminos ni está habitado. Eso sí, la sensación de cruzar en moto el Salar de Uyuni, es indescriptible. El blanco puro de la sal, llega a dañar la vista, cómo no tienes ninguna referencia, piensas que no te mueves de sitio…nunca me ha servido de tanto mi brújula…. Casi en el centro, hay una pequeña isla con cientos de cactus gigantescos. También resulta curiosa la visita al Hotel de la Sal, dónde todo, incluso los muebles, están hechos de sal. Con la visita al Cementerio de Trenes , concluyo mi paso por esta zona.

Tras un duro camino, llego a Potosí, dónde me cuentan que su plaza principal con 4067 m de altitud, es junto a la ciudad de Lhasa en el Tibet, la ciudad más alta del mundo.

La carretera que me lleva a Sucre, según mi mapa es de asfalto, seguro que “Margarita” lo agradecerá, porque sin más remedio , en la siguiente ciudad hay que comprarla “zapatos nuevos”.

Ya en Sucre, linda ciudad, lo primero que quiero hacer es olvidar el espantoso tramo de “asfalto” que acabo de sufrir.

Día y medio para disfrutar de la ciudad y alrededores .Mi “ Margarita”-contenta con nuevo calzado- y yo, nos disponemos a sortear los duros caminos y veredas hasta llegar uno de los puntos más destacado de todo mi viaje: La Higuera.

Como curiosidad, os cuento que para llegar aquí he tardado 12 horas en hacer 350 Km., temperatura máxima 48º, mínima 3º, subidas a 4700m. y bajadas a 1200m…no me he encontrado a nadie en el “camino”. Algún que otro mareo por la altura, pero sin importancia.

Creo que lo que me ha pasado es el mal de Soroche (enfermedad de la altura), por eso en estas zonas consumen tanto el mate, porque estimula la circulación sanguínea y favorece la formación de glóbulos rojos que abastecen el cerebro con oxígeno, evitando así el Soroche. A lo largo del tortuoso e indescriptible “camino” he disfrutado de paisajes increíbles.

El silencio y la tranquilidad de la zona sólo es perturbado por el sonido de mi moto: casi me siento culpable por ello. Este paraje se está grabando bien en mi memoria…toda una gozada para un motero solitario en busca de aventura….

 

Por fin estoy en La Higuera. Como sabéis, aquí asesinaron a Ernesto “ Che” Guevara.La pequeña aldea impone. Entrar en la escuelita estremece el cuerpo. Todos sabemos lo que ocurrió en esta habitación aquel 9 de octubre de hace 40 años. En la actualidad, en la aldea sólo viven cuatro familias.

Destaco la emotiva conversación mantenida con la señora que preparó a ErnestoGuevara lo que fue su última cena. Como motero, me detengo a pensar sobre cómo marcó a este hombre aquel extraordinario viaje en moto por Sudamérica. No es de extrañar. Si en la actualidad me están marcando, y de qué manera, los tres viajes que ya he realizado yo; en la época (año 1951) y en las condiciones que él hizo su impresionante recorrido, seguro que fue mucho más duro y estremecedor. Sin duda, un hombre de mucho valor.

Si fue emotiva la llegada, más aún ha sido la despedida. Ya subido en la moto, listo para continuar el viaje, hago un rápido recorrido visual de la pequeña aldea. El mal estado del camino que tengo que tomar, parece aliarse con mi pensamiento : aquí, en esta zona del mundo, el tiempo se paró hace muchos años. Por ejemplo, comparo la distinta situación que, seguro, en estos momentos mi amigo Vicente Romero “Mariscal” está viviendo en Tokio….¡ Cómo cambia la vida en tan sólo unas horas de avión!!!

 

Bueno, mis pensamientos vuelven a la realidad cuándo compruebo que voy mal de combustible. Olvidé contaros que en todo el país hay problemas con el abastecimiento de combustible…y no podéis ni imaginar lo que, a veces, tengo que ingeniar para lograr un par de litros…Hago noche en Vallegrande para poder visitar la tumba del “Che”, si bien sus restos fueron trasladados a Cuba hace unos años, aunque hay rumores de que continúan aquí.

Me encuentro con dos señores cubanos, uno de ellos me dice que luchó al lado del “ Che” y me cuenta unas historias increíbles……!por eso no sé si creérmelas!!!!!.

Ya en Santa Cruz, he tenido la suerte de poder pasar las primeras fotos y acompañar, de la forma más resumida posible, la crónica de lo que hasta ahora llevo de viaje. Lamento no contar nada sobre música. En Santa Cruz en estos días estarán tocando La Renga. Sería bonito asistir al concierto, y saludar al grupo, moteros también, ya que son conocedores de mis aventuras sobre ruedas por tierras chilenas y argentinas.

Espero que todo marche bien y pueda contaros lo que me queda de viaje.

 

Un abrazo para todos.

 

Javier Pérez.

Santa Cruz, Bolivia.

8 Noviembre 2007.

 

~ por mariskalrock en Diciembre 28, 2007.

5 comentarios to “ROCK & MOTO”

  1. Qué pasada de viaje! qué envidia!

  2. Eso de “los grandes huevos asturianos” del artículo anterior, lo tendríais que haber reservado para el autor de este viaje.
    Jooooooodeeeeeeeerrrrrrr, peazo viaje.

  3. y este hombre de dnd sale??? pk hay k exarle webs para currarse en solitario semejantes viajes!!! Ole x las cronicas, fotos y q siga el buen rollito del blog, felicidades Mariskal y felicidades Javier, lo BORDAS! Ahhh… podéis ver en una web sobre motos la crónica de este aventurero, está de P.M. pq tienen incluso vídeos: http://www.xmotor.es Os lo recomiendo!

  4. Ánimo campeón!
    Hasta Escocia mandamos nuestras buenas vibraciones.
    Estamos contigo!

  5. Animo Javier…que no sea nada,,,, tus fans argentinos te queremoa por acá de nuevo en primavera con tu Margarita

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