AVALANCH. Los grandes huevos asturianos…
Lo de Alberto Rionda ha sido una jugada de tablero, fría, pausada, estudiando cada movimiento y empleando algo que en el ajedrez es fundamental. La paciencia aplicada a una estrategia. Así ha conseguido mantener el éxito a lo largo de los años de una banda en la que él ni estaba al comienzo.
No hace falta que sea el año de Fernando Alonso ni que Melendi cante el himno asturiano en directo, (ese Melendi que seguramente dejó en tierra a más de un asturiano camino de Mexico por uno de sus “delirios de grandeza”) para que Asturias siga estando en el corazón de todos, de los asturianos y de los que no lo son tanto. Por cierto, dicen que el himno asturiano, ese que reza lo popular de “Asturias, patria querida…” se galardonó a fuerza de escucharlo como a fuerza de escucharlo el público ha terminado por galardonar a Ramón Lage, el que fuera el sustituto del anterior cantante, Victor García. ¿Os acordáis? Sí, hubo otro cantante en Avalanch y fue expulsado (e incluso otro batería, Alberto Ardines, que éste sí que estaba desde el comienzo de Avalanch). Su llama no fue tan eterna y su llanto de héroe se convirtió en Warcry, que hoy viven días de gloria. Pero la jugada, repito, no fue fácil hasta llegar a este momento de la partida. Hoy día Rionda ha vuelto a mover ficha con su nuevo discazo, ‘Muerte Y Vida’, reflejo de cómo estaban cuando Ramón Lage dio su primer concierto (muertos) y cómo están ahora (más vivos que nunca). Vamos paso a paso. En marzo de 2002 se dio la noticia de que Victor y Ardines se piraban del grupo. Movida tocha porque se pira un cantante. Los baterías vamos a ser sinceros, son como los bajistas, si no salen en la foto, pues no pasa nada. Con todo el respeto musical hacia ellos, en los grupos rara vez son la cara visible (Thin Lizzy, Maiden…), las cosas como son.
Os recuerdo las declaraciones de ambos bandos. El primero en dar la cara en nuestros medios fue Victor, que contaba por aquellos días lo siguiente: “Nos enteramos el pasado sábado 2 de marzo. Antes de este día nada nos hacía pensar que algo marchaba mal. Hace un mes llegó a nuestros oídos el rumor de que Avalacnh tenía nuevo batería, pero Rionda no nos dijo nada y Ardines estaba muy contento y cómodo en la banda, así que no le hicimos ni caso al rumor”…
Sigo con lo que nos contaba Victor. Éste era el momento en el que nos hablaba por primera vez de Warcry, que lo catalogaba de hobbie: “Ardines y yo tocábamos juntos en un proyecto paralelo, pero era un hobbie. No teníamos ni conciertos ni banda ni nada. El resto de Avalanch lo sabían desde hacía 8 meses y a todos les pareció bien. En ningún momento ha interferido en Avalanch porque sabíamos que la banda era lo primero, además, ya te digo que era sólo un hobbie”.Bueno, vamos a ser sinceros. No nos queremos poner en el bando de Rionda (queremos ser imparciales), pero no sería tan sólo un hobbie cuando a las pocas semanas de ser expulsados ya editaban un disco con ese “hobbie” y en menos de un año sacaron dos.Rionda, que nunca ha tenido fama de ser precisamente la alegría de la huerta, hablaba de “diferencias”, esa palabra que en separaciones lo dice todo pero a la vez no dice nada. Os extracto lo que nos contaba por aquellos días: “La forma de trabajar de Avalanch siempre ha estado muy definida y ese ha sido nuestro secreto. El trabajo duro y responsable siempre en la dirección que la banda demanda.
Cada miembro del grupo debe tener claro que debe estar al 100% trabajando en y por el grupo, y si no es así están engañándose así mismo, a la banda y a los fans”. ¿Dictadura? Pues menos mal que Victor y Ardines tenían las espaldas cubiertas, porque se les avisó con poco días de margen y pudieron buscarse el pan en otro proyecto para el que ya tenían material. Vamos a ser claros, no se te puede avisar con tan poca antelación de que te echan de una banda profesional (al decir profesional me refiero a que sus componentes pueden facturar lo suficiente como para vivir de ella). Rionda aprovechaba las declaraciones para presentarnos a su nuevo cantante, Ramón Lage, del que Victor García nos contaba: “Era nuestro pipa. Cantaba en otra banda pero nunca pensaba que fuera a ser mi sustituto”. Marco Álvarez entraba en la batería. Ahora tocaba el directo… Tuve la oportunidad de estar presente en las dos primeras actuaciones de peso que daba Avalanch con Ramón al frente.
En el Viña Rock (el mismo mes en el que Warcry editaban su primer trabajo) y en el Monsters Of Rock de Akí. Aquello fue una debacle. Una auténtica debacle. Todo apuntaba a que Rionda se había equivocado rotundamente. Nadie creía en él, en su decisión, en Ramón, en la banda… Todo el éxito que Avalanch había cosechado, tirado por la borda… y de qué manera. En concreto recuerdo los momentos de incertidumbre
previos a que Avalanch saltaran al escenario del Monstruos del Rock de Akí, en el Egaleo de Leganés. Eran los cabezas de cartel, compartido con Saratoga (por aquella época Avalanch tenían mayor poder de convocatoria) y Beethoven R. Qué situación. A la segunda canción el público coreaba el nombre de Victor, abucheaba cada movimiento de un Ramón que debió vivir en directo su mayor pesadilla. La gente se estaba revelando contra la decisión de Alberto!!!! Y de qué manera… Se escuchaba más la algarabía del público que la voz de un indeciso Ramón, que se enfrentaba con miedo y mucha indecisión. Para colmo, invitaron a Leo, que era cantante de Saratoga, a subir al escenario a cantar un tema.
El momento de mayor tensión se vivió cuando el teclista Iván se enfrentó a la audiencia, que seguía pidiendo a grito pelado la vuelta de Victor: “Victor no va a volver. Esto es lo que hay”. Imaginaos el papel del pobre Ramón. Os relato lo que publicábamos en la revista Kerrang! el mes siguiente, opinión de nuestra redactora Kimberly Runaway: “La verdad es que el chaval no lo hizo nada bien. Se le iba el tono de las líneas vocales, apenas jugaba con la voz y aunque se movía por el escenario, lo hacía de manera poco natural (…) Era dificilísimo reconocer las canciones de los asturianos. Las han bajado como mínimo dos tonos para adaptarlas a la voz de Ramón…” Ufff…. Todavía se me eriza el bello cuando pienso en el momento crítico que tuvo que soportar Ramón y Avalanch.Vaya dos estrenos, en Viña Rock y en el Monstruos y vaya dos cagadas de actuaciones.Poco después Warcry se sentaban frente a nuestros medios de comunicación para hablar sobre su precipitado nuevo disco y sobre su nueva banda: A la pregunta de si a Alberto podría haberle sentado mal a lo mejor el que Victor y Ardines no le invitaran a tocar en su “hobbie”, respondieron que: “no. Es más, él en una entrevista comentó que iba a hacer algo.
Empezó antes que nosotros a grabar disco su en solitario. Después de la gira hubo una reunión y dijo que quería sacar un disco en solitario (…) Llegó incluso a ofrecernos su estudio para grabar nuestro disco”. Vaya morbo, ¿eh?. Warcry grabando en los estudios Bunker con Rionda a la producción. Lógicamente, nunca llegó a ocurrir. Entonces, ¿a partir de ahí qué ocurrió?. Pues nada. Warcry estuvieron encerrados en estudio grabando centrándose en ‘El Sello De Los Tiempos’. Estuvieron más de diez meses sin tocar hasta que hicieron la presentación en Aviles. Esperaban unas 100 personas y asistieron nada menos que 800 fans. La entrada era el libretillo del disco y el grupo se pasó firmando hasta las 3 de la mañana. Vaya dosis de moral que les habían insuflado los fans. ¿Qué fans, los mismos que le daban la espalda a Avalanch?. Pues sí. Se decía que para el concierto de Avalanch se había fletado un autocar desde Oviedo con fans que iban con la intención de boicotearles el concierto. En este periodo, poco hicieron, además de anunciar las salidas de Roberto e Iván.
Comparad el año. Warcry habían tenido la productividad para grabar dos discos y empezaban a cuajar entre los fans mientras que Rionda y los suyos (cada vez menos) tan sólo habían patinado.
Poco más de un año pasó desde la ruptura en el seno de Avalanch y regresaban con el disco ‘Los Poetas Han Muerto’. En la formación estaban Ramón Lage a la voz, Dany León en las guitarras acompañando a Rionda y Fran Fidalgo (los dos que seguían en el barco antes de que las aguas embravecieran), Marco Álvarez en la batería y Roberto Junquera en los teclados. Todavía recuerdo cuando vino el grupo al completo a presentarnos ‘Los Poetas Han Muerto’. ¿Primer objetivo? Dejar claro que los poetas podrían haber muerto, pero Avalanch no eran poetas, sino músicos. Y segundo. Dar imagen de banda. Esto a todos los grupos les encanta y es lógico. Cuando tienen nuevos miembros siempre se los llevan de promoción para que saluden y demás. Aquí imaginaos. Se quisieron traer a los nuevos y los nuevos era más del 70% del grupo.
Durante la entrevista, Rionda reconoció haberse confundido con Roberto e Iván, ya fuera de Avalanch: “Nunca grabaron un disco porque musicalmente no tenían el nivel para Avalanch.
Estaban en el grupo porque en el momento en el que entraron la política era la de meter amigos que confiaran en la historia (…) Los vatios y la pasión de los fans hicieron que sus carencias muscales no se vieran (en directo)”. Ante la pregunta del sentir popular con Ramón Lage y los dos nefastos conciertos mencionados anteriormente, Alberto le quitaba peso al asunto: “Las impresiones de los dos conciertos fueron buenas. Al margen de esto, confiábamos todos en el nuevo disco, conocíamos la capacidad de Ramón y lo que iba a mejorar e hicimos una especie de burbuja a declaraciones y rumores muchas veces mal intencionados”.
Aquí estaba la clave del asunto. El quid de la cuestión y la razón del titular de este reportaje. Olé por los huevos de Alberto y Fran. Arrancaron de cero, se enfrentaron a la opinión del público sabedores de que con el tiempo descubrirían el gran talento vocal de Ramón y se atrevieron a bajar las afinaciones en sus grandes clásicos. ¿En qué se apoyaron? En ellos mismos: “Hay una cosa fundamental musicalmente hablando. Y es que todo lo que una banda quiera transmitir se va a canalizar a través del cantante: las letras, las melodías, el carácter del grupo… Toda la música hay que hacerla para él. Nosotros estamos acompañándole, el instrumento solista en el concierto y en el disco es la voz. La tesitura de Victor era diferente, se hizo en su momento la música para él y ahora se está haciendo para Ramón. Los temas anteriores los vamos a amoldar a su voz y eso es lo que los fans tienen que entender, que cantar bien no significa subir mucho”. Ramón, el aludido, se explicaba: “La inmensa mayoría de los cantantes de power trabajan sobre el registro de cantar agudo.
Es una moda o no sé cómo llamarlo, pero yo personalmente no me dejo influencias. De lo que sí me puedo jactar es de que mi voz es bastante personal y fácil de reconocer. Me atrevería a decir que es una total ignorancia creer que un cantante, porque suba o cante más agudo es mejor vocalista”. ¿Os dais cuenta? Avalanch no sólo se enfrentaban a la opinión de los fans. También tenían agallas para ponerse en la punta de la lanza y desmarcarse del fenómeno power metal que sacudió el rock a finales de los ’90 y comienzos de 2000. Es decir, su actitud incipiente de rebeldía les castigaba por ser los primeros en querer salir de ese cliché musical en que se apoyaban todas las bandas que salían en esos años y la mejor manera de hacerlo fue adquiriendo una voz que no tuviera nada que ver con el género. Una voz de ¿pop?. Sí, así me sonó a mí la primera vez que escuché ‘Los Poetas Han Muerto’. Creyeron en sí mismos y el tiempo les está dando la razón. Han recuperado disco a disco la credibilidad, han mantenido la formación estable desde enero de 2003, siguen dando grandísimos conciertos y Ramón ha logrado entrar en los corazones de los seguidores de Avalanch.
Por si fuera poco, acaban de grabar el mejor disco que han hecho hasta la fecha, ‘Muerte Y Vida’, donde se pueden escuchar canciones de heavy rock como “Ángel De La Muerte”, a temas que recuerdan a U2, como “La Prisión De Marfil”.
Ellos son la clara muestra de que muchas veces ni los medios ni los seguidores son conscientes de lo que sucede puertas para adentro en un local de ensayo. Rionda apostó, jugó su partida con valentía y ha terminado por reconquistar a los seguidores y desmarcarse de un género que hoy en día a muerto. Quien sabe, a lo mejor Avalanch lo hubieran hecho con él de no ser por el cambio de formación. Hoy por hoy tenemos a los dos grupos (todavía sin hablarse) en actualidad, en directo y grabando grandes discos. Así pues, todos hemos salido ganando.
Haciendo memoria desde la redacción: ÑAKO MARTÍNEZ





Escribe un comentario